
Cambios. Hay gente que solo con oír esta palabra, se retuerce, se aísla y huye desesperada.
Sin embargo, reciclar y aprender con nuevas experiencias es esencial para el crecimiento profesional y personal. En lo profesional, es necesario una revolución, pues sería una oportunidad de consolidar la carrera. Principalmente si se encuentra estancada, sin motivación y no se le ve un lado para crecer. El problema es que no siempre es fácil percibir cuándo llega el momento de salir e irse a otra empresa y también es difícil descubrir si eso nos traerá buenos resultados. Sólo de pensarlo, surge la inseguridad… Desgraciadamente, aún somos incapaces de tener seguridad si tendremos éxito o no, porque cada caso es diferente, pero existen factores de evaluación que ayudan a minimizar la incertidumbre. Por las dudas, si tu reloj anda atrasado, corregí las manecillas y descubrí si es hora de cambiar de empleo.
Estamos de acuerdo en que casi nadie prefiere el trabajo a una tarde de sombra y agua fresca. Pero si todos los día luchás para que tu cuerpo esté presente en el trabajo, contás los segundos que faltan para irte, sentís que no producís nada bueno y ni siquiera aguantás la mirada de tu jefe, así como a la empleada que te ofrece un café, bueno, algo anda mal. “Es natural que, después de algún tiempo en la empresa, el profesional sea invadido por un montón de porqués sobre su vida dentro de la empresa, principalmente si hay estancamiento de su carrera”, evalúa la consultora de Catho (agencia de empleos) Patrícia de Mônica.
Permanecer durante muchos años en una empresa desempeñando las mismas funciones desanima a cualquiera. Pero es necesario saber si la insatisfacción se origina en alguna fase o problema personal, o si es realmente el momento de hacer un cambio y seguir adelante en otro lugar. “Si la compañía no ofrece condiciones para el crecimiento del profesional y de alguna manera no demuestra la intención de hacerlo, uno debe demostrar madurez e invertir en la concretización de un plan de carrera. La única persona que podrá evaluar si ya obtuvo el crecimiento necesario dentro de la empresa es uno mismo”, explica Patrícia de Mônica.
Como el cambio de empleo está siempre acompañado de restructuraciones, muchas personas terminan acomodándose en un cargo por el temor a tener dificultades de adaptación. “Las personas prefieren no correr el riesgo y se quedan en el mismo lugar por seguridad, el miedo de cambiar, principalmente al inicio de la carrera. Sin embargo, el crecimiento profesional se logra a través de los cambios, pues es con ellos que se aprenden nuevas tareas y se convive con personas nuevas”, comenta el presidente de la empresa Manager, Ricardo Xavier. Además, el estancamiento convierte al profesional en un ser poco competitivo. “Quien permanece mucho tiempo en la misma función tiene más dificultades para conseguir una nueva posición en el mercado de trabajo, que, cada vez más, le exige al profesional una capacidad de producción excedente”, agrega la consultora de Catho Patrícia de Mônica.
Claro que esto no significa constantes cambios de empleo. Al mismo tiempo que la innovación es importante, la mayoría de los contratantes ignora a los que no permanecen en una empresa por algún tiempo. “La persona no puede ser inestable, cambiar a cada año. Yo les aconsejo un período de tres a cinco años, dependiendo del cargo y de la carrera”, explica el presidente de la empresa Manager, añadiendo que una promoción, siempre es bien vista. “Si alguien se queda en una empresa durante tres años y no recibe ningún nombramiento de ascenso, es señal de que no se esforzó para cambiar o no hubo reconocimiento –lo que es relativo, porque uno no se puede quedar esperando una promoción, tiene que ser proactivo y estar siempre conversando con personas jerárquicamente superiores”, comenta Ricardo Xavier.
Si tenés dudas entre quedarte o salir de la empresa, nada mejor que un análisis de conciencia antes de tomar cualquier decisión. En esta etapa, determinados factores deben tomarse en cuenta. “Insatisfacción personal, necesidad de cambios, problemas de relación, incompatibilidad con el estatuto de la empresa, cuando no te invitan más a las reuniones importantes, cuando permanecés en el mismo cargo mientras tus subalternos son ascendidos y pasás mucho tiempo resolviendo los problemas personales, sin cualquier esfuerzo para adquirir nuevos conocimientos y desarrollar nuevas habilidades”, aclara Patrícia de Mônica. Si te identificás con todo esto, otro consejo: tal vez una buena conversación con un superior en la jerarquía pueda ser la solución. “La conversación con los superiores vale la pena si se realiza con cautela y en el momento en el que las emociones estén controladas, ya que es un período delicado, donde las actitudes deben pensarse muy bien para no perjudicar aún más al profesional”, aconseja Patrícia de Mônica.
Ahora, cuando las cuestiones son externas, por más que te agrade el trabajo, no hay diálogo que lo sustente. “Si no existe la posibilidad de ascender de cargo o si la propia empresa se encuentra estancada, continuar no llevará a ningún lugar. Otro factor importante es la falta de aprendizaje, por ejemplo, si tenés un jefe mediocre, difícilmente tendrá algo que ofrecerte”, analiza Ricardo Xavier. La remuneración también se debe tomar en cuenta. Sin embargo, cambiar de empleo solo por el dinero no es una buena alternativa. Una empresa puede ofrecer un sueldo menor, pero hay medios de ganar experiencia y posibilidades de crecer profesionalmente. “Lo más importante es hacer algo que te guste. Ir al trabajo sin querer recompensa, y no solo por las tareas, sino por el ambiente en sí”, pondera el presidente de Manager.
El analista de sistemas Rafles Cabral da Silva, presintió que era la hora de hacer cambios, era hora de cambiar de empleo no solo por cuestiones financieras, sino por dificultades personales. “Mi vida entera estaba extraña. Tenía una empresa y no era feliz con el rumbo que tomaba” comenta, ya que lo que buscaba eran menos preocupaciones. Victorioso con los cambios, garantiza que valió la pena. “Las personas dejan de buscar otras alternativas por miedo a la adaptación. ¡Yo hice una elección correcta! Creo que, si algún elemento no nos agrada, tenemos que buscar soluciones, sabiendo que difícilmente vas a encontrar todo en un mismo lugar”, aconseja Rafles.
Aceptalo, te sentís insegura porque no lográs arreglar nada. De acuerdo con la voz de la experiencia, el presidente de la empresa Manager, Ricardo Xavier, siempre existe empleo para quien lo busca. “Cuando se es competente, la tendencia es a que te llamen, pero las personas necesitan demostrar que son competentes. Vivimos en una vitrina, todo el mundo ve lo que hacemos, lo bueno y lo malo”, explica Ricardo.
Por eso, la preocupación por mantener el nivel de excelencia y no dejarse influenciar por la falta de motivación en el empleo que se quiere abandonar, pues esto es fundamental. “Acordate de que necesitarás buenas recomendaciones en el futuro y muchas veces los profesionales son llamados a trabajar nuevamente con los antiguos patrones. Al renunciar en una empresa, avisá con anticipación, pasale tus tareas a la persona que se quedará en tu lugar, nunca hables mal de la organización a tus compañeros e intentá mantener una buena relación con todos. El networking también es esencial”, aconseja la consultora de Catho Patrícia de Mônica. Si después de estas informaciones suena la alarma informando que es hora de cambiar de empleo y buscar nuevas oportunidades. ¡No pierdas tiempo!
Suscribite a nuestro RSS