
Comienza como un dolor insignificante. En poco tiempo, un movimiento simple se convierte en una tarea imposible. Una LER (Lesión por esfuerzo repetitivo) es una inflamación en las articulaciones provocada por su uso excesivo y continuo. Generalmente, la enfermedad es causada por tareas del día a día, como una cantidad excesiva de horas escribiendo en el teclado y la mala postura frente a la computadora. Y no tiene un blanco preferido.
Fuad Kalil Sobrinho, jefe del sector de ortopedia del Hospital dos Servidores do Estado do Rio de Janeiro, enfatiza que las LER pueden aparecer en cualquier edad y en actividades variadas. Descubre cómo evitar las LER. Tipos de inflamación La bursitis y la tendinitis son las dos inflamaciones más comunes provocadas por LER. "Dolores alrededor de las articulaciones, hinchazones y edemas, más allá de la incapacidad funcional, son los principales síntomas de esas patologías", explica Fuad Kalil.
La bursa (del latín bolsa) actúa como una almohada entre los huesos y los músculos, lo que hace más flexible la articulación. Cuando las articulaciones se usan en exceso o sufren mucha presión, esas bolsas se inflaman. La bursitis puede aparecer en los codos, las rodillas, los muslos, las muñecas y los tobillos, aunque es más común en los hombros. Las personas de edad avanzada y los diabéticos son más propensos a sufrir la enfermedad, pero las personas saludables no están exentas. Quien pasa horas usando el mouse en el trabajo, por ejemplo, debe estar atento para evitar la bursitis en las muñecas. La tendinitis se caracteriza por la inflamación en los tendones, que son bandas de tejidos fibrosos responsables por transmitir la tracción del músculo al hueso y generar movimiento. La patología ha sido fuente de preocupación para las medicinas del trabajo y deportiva. Los jugadores de fútbol, hándbol, vóley y los bailarines son los que más sufren tendinitis. Los pianistas y dactilógrafos/digitadores también suelen sufrir con el problema debido al uso continuo de los tendones de los dedos.
Prevención y tratamientos
En caso de que se identifiquen de forma temprana, las inflamaciones en las articulaciones duran días o semanas. Para prevenirlas, lo mejor es evitar la actividad que causa el problema. "El tratamiento fisioterapéutico puede ser un excelente aliado, pero sólo debe hacerse con supervisión médica. Las crisis no son duraderas y raramente se vuelven crónicas. En las etapas más agudas, la aplicación de hielo en el lugar ayuda a combatir el dolor. En promedio, sólo el 3% de los casos son quirúrgicos", afirma Fuad Kalil.
Los ejercicios de elongación y el acondicionamiento muscular de los tendones también ayudan a combatir las tendinitis. La acupuntura (con agujas o rayo láser) es otra práctica que ofrece buenos resultados para aliviar el dolor en pocos meses. La inmovilización del miembro es otra de las soluciones recomendadas por los médicos. El uso de antiinflamatorios también puede ser necesario para reducir los dolores. ¡Pero nada de automedicarse!
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