Resiliencia > El origen del término
La palabra se utiliza en muchas áreas
La palabra resiliencia viene del latín "resilio", que significa volver al estado natural. El concepto ya fue usado de varias maneras. En Física, por ejemplo, el concepto es bastante común y sirve para caracterizar un tipo de material que, después de sufrir alguna presión o modificarse por algún motivo, vuelve a su estado normal, sin ninguna alteración. Sin embargo, la idea fue más allá de esta área del conocimiento y, a mediados del siglo pasado, empezó a ser estudiada por las Ciencias Humanas, en áreas como Sociología, Psicología y Educación.
En los Estados Unidos, la resiliencia es considerada como la tercera característica más importante que un líder debe tener.
Los niños que sufrían traumas de infancia eran el principal tema de estudio de los educadores y psicólogos. Querían entender por qué, a pesar de tantos problemas, estos niños se convertían en adultos saludables emocionalmente. Por su parte, los sociólogos buscaban respuestas para el comportamiento de las víctimas del Holocausto en los campos de concentración. Muchas de ellas, aún con todo el sufrimiento y con las remotas perspectivas de supervivencia, mantenían fuerzas para vivir y no apenas para mantenerse vivas.
Pasadas algunas décadas, al comienzo de los años 90, el concepto llegó al mundo corporativo y hoy se transformó en una fiebre. Todo el mundo habla sobre la capacidad de adaptarse al medio y conseguir superar la adversidad, siempre obteniendo buenos frutos de ella. Según el especialista en el asunto Eduardo Carmello - director de la Entheusiasmos Consultoría en Talentos Humanos - en Estados Unidos la resiliencia es considerada como la tercera característica más importante que un líder debe tener. Pero asegura que son pocas las personas que logran desarrollarla.